domingo, 29 de septiembre de 2013

Ya no es temporada de aguacates en Arusha.


Después de 5 días en camión, a 800km al día, por fin he regresado a Arusha.
No es que lo pueda llamar mi hogar, pero si que es mi refugio….en cierta manera.

Los viajes de Endake-Cadena SER viajes han sido un completo éxito.
La gente ha vuelto más que satisfecha y con sus expectativas colmadas y superadas.

Para el recuerdo queda “Cruz” reconociendo al final del viaje que esperaba ver animales…pero no tantos y tan cerca!!!, las lágrimas de "Pili" al despedirnos en el aeropuerto y "Javi" repitiendo sin parar que iba a volver seguro, SEGURO!
El 90% han sentido la profunda llamada de África y me siento orgulloso de haber sido, en parte, motivo de ello.

Paco Nadal, escritor, periodista, gurú y, sobretodo, gran viajero, me ha vuelto a sorprender.
Ya he hecho antes viajes con gente famosa, algunos más y otros menos, y me he llevado desastrosas experiencias con alguno.
Pero Paco Nadal no es así. Me sorprenden muchas cosas de él, pero sobretodo dos, su tremenda cercanía y su contrastado, y bien ganado, conocimiento del mundo a través de sus viajes.

No hay que olvidar lo alucinante que es el hecho de estar de viaje con un grupo de gente y al final del día ponerse a trabajar para escribir un artículo o realizar un montaje de un video.
Pero sin entrar en un absurdo peloteo…cabe destacar que este blog prácticamente no existe…reconozco que es un tipo que sabe perfectamente de que habla y se nota en todo momento y, dicho antes, un tipo que a pesar de poder estar endiosado y creerse el puto amo, no es así, es un tipo cercano, con un gran sentido del humor y que siente un enorme respeto por los lugares, las experiencias y la gente que se encuentra en el camino.
Paco Nadal es un tipo del que me hubiera hecho amigo incluso si nos hubiéramos conocido en un bar por, digamos Murcia.

En cualquier caso, los viajes acabaron muy bien. Hubo impedimentos y contratiempos que se solucionaron perfectamente desde África.
Siempre hay contratiempos en África, claro….es lo que hay.

De regreso a Arusha he vuelto a mi vida normal….a los problemas que siempre hay y a las malas noticias.

Winnie, mi perra guardiana desde hace años, murió hace un par de semanas.
Es una verdadera lástima. Recuerdo cuando llegué y ni se acercaba a mi. Era rabiosa, arisca y desconfiada, y poco a poco me fui ganando su confianza hasta que se convirtió en mi amiga.
Era muy mayor e inevitable. Se que estos últimos años los vivió con cariño y muy bien tratada, es lo que cuenta para mi.

Hace unos días entraron a robar a casa de unos amigos, también blancos, que empezaban su propia empresa de safaris este año.
Lo han perdido todo. Y ahora mismo hay dos o tres Tanzanos bastante más ricos.
Hay días en que quisieras pillar una metralleta y matarlos a todos.

Yo mismo he tenido un problema en un alojamiento de los míos y mañana voy a ponerme en marcha para allí y despedir a uno o dos indeseables.

De todas formas ya no hay aguacates creciendo en el jardín de mi casa.

Hace bastante calor, más de lo habitual, seguramente están a punto de llegar las lluvias cortas.
El monte Meru está bastante nublado, mala señal.

Voy bien de ánimo, no me quejo.
Es cierto que marcharme de Arusha, e ir al sur de África, me ha ayudado mucho…un cambio de aires es siempre necesario.
El sur de África es otro mundo….mucho mejor para vivir, algo peor en cuanto a animales salvajes…..pero igualmente es fantástico en paisajes.
Preferiría mil veces vivir en Victoria Falls que en Arusha.


Bien, poco más por ahora….estoy muy bien, con energías renovadas y tirando para adelante….es lo que hay!
Abrazos para todos/as!!!!

Impresiones erroneas.

Me han ido llegando algunos emails o comentarios sobre mi último blog...por ahí en julio.
La verdad es que puedo haber provocado alguna opinión errónea ya que puede parecer que estoy super triste y solo, etc...
Pero no es para tanto.
Supongo que haber escrito eso y nada mas hasta hoy puede llevar a equívocos.
Si que es verdad que hay momentos altos y momentos bajos.....como le pasa a todo el mundo.
Solo que en África todo se magnifica y los momento altos son super y los bajos son muy profundos.
Pero no os equivoquéis, soy Dani Serralta y estoy lleno de vida.
Me actitud es siempre positiva y, a pesar de algunos momentos malos donde te sientes solo, soy un tipo de naturaleza feliz!
A viajar que son dos días!!



Dani!

domingo, 14 de julio de 2013

La soledad de África.


“””-Qué afortunado eres, Dani! -Vives en África!!!”””
Bueno, supongo que sí.
De hecho sí que está muy bien, tiene un montón de cosas buenísimas.
Puedes ir a los parques nacionales y ver un montón de animales, leones, leopardos, elefantes y jirafas ….. En ocasiones ni es necesario ir a los parques….los animales andan sueltos por otras zonas.
Puedes mezclarte con otras culturas y tribus, lo cual es enriquecedor, e incluso aprender otros idiomas o profundizar en antiguas tradiciones.
¿Los paisajes? Espectaculares….algunos te dejan sin palabras, son maravillosos.


Pero ahora mismo quisiera estar tomándome una cerveza contigo en una terracita, bajo ese sol del verano, hablando de la vida o de cualquier otra cosa.
En ocasiones me planteo si vale la pena.
Tanta soledad.
Porque, al fin y al cabo, estoy solo. Ayer, hoy, mañana…solo.
Me despierto solo, trabajo solo y me voy a dormir solo.
No hay nadie con quien compartir las penas, aun peor, tampoco las alegrías.

Y así pasan los días, uno tras otro, uno tras otro, dando igual si es lunes, miércoles o domingo….ya que no hay ninguna diferencia.
¿Descansar un fin de semana? ¿Para hacer qué?
No acaba el día y vuelvo contigo o salgo con mis amigos para poder desconectar un rato. El fin de semana no sirve para poder salir, jugar a futbol o ir al cine con los amigos.
No hay forma de desconectar.
Aquí somos 4 blancos.

Ahora hay más, en la temporada alta, unos cuantos españoles, sobretodo guías de mi empresa o de otras empresas que se dedican a esto.
Gente que se creen grandes aventureros porque pasan en África 3 o 4 meses de trabajo.
Son incontables todos los que he visto pasar por aquí…todos vienen y van, vienen y van, y yo sigo aquí.
Es curioso, y relativamente gracioso, el escucharles contar sus batallitas de viaje, especialmente a los nuevos, estos que vienen ultra-motivados y con ganas de comerse África.
Algunos de ellos los ves solo durante tres meses y jamás vuelven por aquí.
Esto no es para cualquiera.

Llevo incontables trainings (Viajes de iniciación) para enseñar a nuevos guías como se trabaja aquí y toda la operativa de un guía de viajes de aventura…..incontables.
Alguno es hoy en día un guía de gran reputación….y me hace gracia recordar cuando era un novato, enfundado en su uniforme de Quechua o Coronel Tapioca, al que le enseñaba como hacer su trabajo.
Hoy los ves pavoneándose como grandes africanistas. Me muero de la risa.
Se marcharán, claro, y yo seguiré aquí.

¿Será porque son unos días duros, con mucho estrés  y trabajo? No sé, pero estoy un poco de bajón.
Esta soledad se hace muy dura.
No te creas, tener unas buenas fotos de leopardos o leones en el Facebook no significa ser feliz.
Bueno, ¿quién es completamente y constantemente feliz?

Yo soy un tipo de naturaleza feliz, eso es verdad. Soy apasionado, lo paso bien en cualquier parte y con cualquiera, todo me parece bonito y se ver lo precioso de todas las cosas.
Pero también tengo mis días de bajón, de soledad insoportable.

No quisiera que estuvieras aquí. Desearía estar yo allí contigo, ¡sea donde sea!
 
Dani!
 

domingo, 26 de mayo de 2013

En las ruinas del Gran Zimbabwe.

No creo que haya nadie en el país que haya hecho tanta promoción de las ruinas del Gran Zimbabwe como yo.
Acabo de estar, hace unos días, junto con el periodista Paco Nadal, en la capital de esta misteriosa y enigmática civilización perdida en el tiempo.

http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2013/05/great-zimbabwe-machu-picchu-africano.HTML

Hace como un año que le hablé por primera vez de aquellas ruinas perdidas en Zimbabwe, la construcción más grande de toda el África subsahariana y la única civilización desarrollada en todo el sur del continente, capaz incluso de comerciar con otros pueblos como con China, Portugal, Persia, ...

Paseando entre las ruinas evocadores recuerdos de la mítica Ofir, las minas del Rey Salomón o la gran ciudad perdida del oro.
Nombres que resuenan como un eco en la cabeza de cualquier aventurero, de los de ahora y de los de antes.

No voy a hablar de las ruinas, ya lo ha hecho Paco Nadal y algún que otro artículo se puede encontrar por la red.

Lo que me importa son tres cosas.

Lo primero es que poca gente hace, como yo, promoción tanto de Zimbabwe, como en especial de las ruinas.

Segundo, que es un lugar, uno de los poquísimos en África, donde se despierta en mi ese sueño aventurero, descubridor, ese espíritu de explorador.
Perderme entre las murallas, entre los templos, las cámaras reales, las estructuras tan sólidas y antiguas.
Porque no decirlo? Se despierta en mi ese niño que soñaba con descubrir y explorar, ese niño que se distraía en clase mirando el poster que colgaba en una de las paredes mostrando una selva africana.
Me siento bien allí, me siento vivo.
Me parece místico, evocador, me parece pura escena de cine de aventuras clásico.
Uno se siente dentro de la historia perdida de África, de la de Speke, Burton, Livingstone...

Lo último es que a la vez, debo reconocerlo, siento dentro de mi que estoy exponiendo uno de mis mejores secretos.
Si, claro que quiero compartirlo con todos....pero si que siento que cuando voy con gente estoy violando un poco las ruinas.
Esas ruinas que me abrieron sus puertas en 2004, cuando nadie se atrevía a ir, cuando nadie conocía ese lugar y cuando Zimbabwe pasaba por ser un lugar inaccesible y peligroso.
Y hay estaba yo, con mi mochila, solo en las ruinas, los monos y yo. Nadie más.
Quien me iba a decir que acabaría llevando gente a aquel lugar donde encontré parte de mi mismo y donde dejé un pedacito de mi alma.

Evidentemente he ido con gente que ha valorado el lugar como se merece, y he ido con gente que no se merecía estar allí.
Y resulta en ocasiones, frustrante que así sea.

Pero, no dejaré de llevar a gente, a viajeros....aunque eso sea llevarlos al interior de ese trocito de mi alma aventurera.....y aunque evidentemente no se den cuenta de ello.

Aquí os dejo un video que grabé allí hace unos días.....si estás leyendo esto....ojalá algún día te vengas conmigo a ese mágico lugar.

Las minas del Rey Salomón!

Dani Serralta!

viernes, 10 de mayo de 2013

5 (+1) PEORES CARRETERAS EN EL ESTE DE AFRICA.

Estoy seguro de que hay malísimas carreteras por todo el mundo.

Algunos de vosotros, y yo mismo, hemos experimentado el infierno en la tierra al pretender cruzar de un punto a otro de cualquier país por carreteras secundarias….gran error!!

Hay carreteras infernales por todo el mundo, algunas por su peligrosidad, otras por su mal estado, otras por su longitud o por las condiciones meteorológicas.

Pero en este blog voy a enumerar mis cinco peores infiernos en la tierra transformados en carreteras del Este de África.

No están en ningún orden especial, solo enumero.
 
1.   Marsabit – Moyale (Norte de Kenya).

Creo que era por ahí en el 2004 cuando se me ocurrió que podía ser una gran idea ir de Nairobi a Addis Abeba por carretera.

No había autobuses, así que viaje en la parte de atrás de un camión cargado de mercancías varias.

Toda una aventura, sin duda.

La pista de tierra a la que llamaban “carretera”, era al principio, más un bache continuo con algunos tramos planos que una pista secundaria.

Posteriormente se transformó en un conglomerado de rocas enormes que ralentizaron el paso hasta ir a no más de unos 20 kilómetros por hora.

Finalmente, en pleno territorio en conflicto por los Somalíes, la pista desaparecía y el conductor parecía guiarse más por el paisaje que por ninguna indicación.

Fuera como fuera, con escolta militar en el camión armada hasta los dientes, conseguimos llegar hasta Moyale, la frontera con Etiopia. Un día entero de viaje, de sol a sol.

Suerte que el tramo en el lado Etíope era asfaltado y me dio un descanso!!

2.     Olololo – Lolgorien – Kehancha – Migoris. (Kenya)

La conocida, aventurera y sufrida por cualquier guía de viajes de aventura, “black cotton road to hell”!!

Es una carretera enigmática y traicionera, solo para expertos.

La salida del Masai Mara hacia el lago Victoria solo se puede usar en temporada seca por una simple razón, si llueve un poco se ablanda el terreno y se convierte en el odioso fango llamado “Black Cotton”.

Este fango es muy adhesivo, muy resbaladizo y puede ser tu peor pesadilla.

La peor parte es la sección entre Olololo y Lolgorien.

Se puede decir que si pasas esa sección ya has hecho lo más duro.

Y si lo pasas en temporada de lluvias …. Eres el puto amo!!!

De Lolgorien a Kehancha hay alguna parte complicada, pero lo peor es si el agua de los ríos ha subido y cubre los puentes….entonces ya puedes ponerte a rezar o a buscar un lugar donde dormir y esperar.

Por suerte, la mayoría de viajes se hacen en la temporada seca….y si estás por allí y coincides con algún conductor o guía experimentado, verás que se pasará los días mirando a lo alto de la pared de Olololo esperando que no llueva!


(Con un tractor para rescatar a nuestro vehículo del barro!!)
 
3.     Babati – Kondoa – Dodoma – Mtwera – Iringa (Tanzania)

Esta carretera la realice en 2012 y no parecía tan mala idea cuando sobre el mapa vi que se acortaba camino en mi viaje hacia Zambia desde Arusha.

Pero si que lo fue.

Cerca de Babati se acaba el asfalto y empieza la pista de tierra….al principio sin más, solo hay que tener cuidado con los camiones chinos de las obras que están realizando por allí.

Pero conforme vas avanzando, como si te estuvieras metiendo en la boca del lobo, la carretera empieza a empeorar y empeorar hasta que te duele todo el cuerpo de llevar horas con enormes baches que destrozan la suspensión y la amortiguación del coche.

Es una cadena de baches estratégicamente puestos para que no puedas esquivar ni uno.

Dodoma es un respiro a medio camino, con unos kilómetros de asfalto al cruzar la ciudad….pero inmediatamente después se acabó la paz.

Todo el viaje hasta la presa de Mtwera, además de tener un paisaje intrascendente y sin animales, está repleto de desniveles, rotos, baches y rocas pincha ruedas.

Se convierte en una auténtica tortura ya pasada la presa y hasta Iringa, donde se encuentra de nuevo el asfalto.

Nunca más!
 

(Carreteras Africanas!)
4.   Lalibela – Axum. (Etiopía)

Los trayectos por carretera en Etiopía no se miden en horas, se miden en días.

Tener poco dinero me hizo subirme a una serie de autobuses por todo el país para recorrerlo en modo low-cost.

No os lo recomiendo.

Este tramo se me hizo especialmente duro.

Los autobuses en este país se ponen en marcha a las 6 de la mañana y paran en un pueblo o ciudad preestablecida a eso de las 6 de la tarde. Y al día siguiente se repite la operación hasta llegar a tu destino.

Esto es lo que me pasó en varios trayectos en ese país…y especialmente duro en mi recuerdo fue el Lalibela-Axum, donde a medio camino me quería cortar las venas y al día siguiente quería morir de cualquier forma.

Por suerte, a pesar de las malas carreteras, se suele llegar al destino y una vez allí se te pasan todos los males.

Aunque reconozco que Etiopía fue mi límite.

(Tomar atajos en Uganda no es una gran idea.)
 
 5.   Kyenjojo – Hoima – Masindi. (Uganda)

Alguna vez habéis visto un rio de barro??

Yo si, a unos kilómetros de Hoima.

Esta carretera suele ser un atajo para los trayectos entre Fort Portal y Masindi…pero no os lo recomiendo.

Es muy inestable en la lluvia y a pesar de que el paisaje es precioso, se puede volver un terrible infierno.

No me olvidaré de aquella vez, en 2008, cuando salí a las 06:30h de Fort Portal y a las 02:00h de la madrugada aun estaba en el barro atrapado intentando llegar a Hoima.

Lluvia, noche y barro….nada mejor para conseguir agotar la paciencia de cualquiera.
 
 
          (Paisaje de las carreteras hacia Sudán.)
 
 
6.    Extra! Gonder – Metema (Etiopía, Frontera con Sudán)

Los casi 300km entre Gonder y la frontera con Sudán no me parecieron gran cosa tras tantos viajes en bus por el mundo……error enorme!!

Me lancé a intentar cruzar la frontera con Sudán sin visado y para eso tenía que llegar a Metema, la frontera.

Pan comido.

16 horas después quería que alguien acabara con esa tortura.

Una carretera totalmente destrozada, en un bus repleto de gente hasta que ya no podía caber ni una gallina más.

Sin ventanas y en una posición inverosímil tragando todo el polvo del camino y a casi 40 grados de calor.

3 pinchazos y un problema con el motor eternizaron el viaje.

Sin comida, ni agua, llegue a la frontera destrozado.

Pasé la noche en una cabaña de barro donde me dejó estar un abuelo y al día siguiente fui a la frontera sin visado pero con muy buenas intenciones.

No sirvió de nada.

Me devolvieron a Etiopía y 16 horas de nuevo de regreso a Gonder con el mismo suplicio.

Un consejo…nunca, nunca, NUNCA vayáis a la frontera de Sudán sin visado!

 Dani Serralta!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Campamento en el Lago Eyasi.

Acabo de regresar del Lago Eyasi.
Está en una zona remota de Tanzania, no muy lejos del crater del N'Gorongoro.
Aquí viven los bosquimanos Hadzabe y la etnia de los Datoga (Man'gati), dos tribus a las que tengo especial cariño....en especial a los Hadzabe.
Miles de años perdidos en los bosques más remotos, conocimientos milenarios sobre naturaleza, medicina, fauna, flora, caza, supervivencia....
He ido a montar nuestro campamento especial Endake, un campamento salvaje en una zona tan remota como aún, por suerte, de "no muy facil" acceso.
Se tardan unas dos horas y media en hacer los casi 50 kilómetros hasta nuestro campamento....pero vale la pena, ya solo sea por la visita a las tribus de la zona.
Viejos amigos los Hadzabe, me conocen desde el 2005, cuando vine por primera vez, y les sigo teniendo la misma estima.
En las orillas de este lago tengo enterrados grandes recuerdos y muchas emociones.
Sin duda, el lago Eyasi siempre tendrá un rinconcito en mi corazón.
Espero que los viajeros que vengan con nosotros sepan apreciar más lo bonito del lugar, lo auténtico de las tribus y el paisaje, antes que la incomodidad de los baños.
Eso el tiempo lo dirá.



A seguir trabajando.

Dani!